Dos actos facturados al mismo precio no rinden necesariamente lo mismo. Entre el tiempo en el sillón, el coste del laboratorio y el del material, la rentabilidad real de un acto puede variar al doble. Calcularla es darse los medios para decidir.
Los costes que hay que tener en cuenta
- El tiempo de sillón: el más valioso. Un acto largo inmoviliza al profesional y el equipo.
- El coste de laboratorio: prótesis, dispositivos a medida, a menudo el coste más alto en los actos protésicos.
- El material y los consumibles: a estimar con la mayor precisión por tipo de acto.
De la facturación al margen
El margen de un acto es su importe facturado menos esos costes directos. Razonar en margen y no en facturación evita una trampa clásica: priorizar actos «grandes» en importe pero poco rentables una vez descontados el laboratorio y el tiempo.
Un ejemplo de razonamiento
Para un acto protésico, reste al importe aceptado el coste del laboratorio y luego una estimación del tiempo de sillón. Lo que queda da una idea del margen. Repetido en toda su actividad, este razonamiento revela sus actos realmente rentables.
Errores a evitar
Olvidar el tiempo de sillón, ignorar los presupuestos rechazados en el análisis o comparar actos sin tener en cuenta su duración. Una visión por acto y por periodo es más fiable que una cifra aislada.
Cómo le ayuda Dentuose
Dentuose reúne importes presupuestados, importes aceptados y costes para esclarecer la rentabilidad de su actividad, por acto y por periodo, en un panel legible.
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